TUTORIAL DIY PARA BEBÉS: CHUPETERO Y COJÍN SENSORIAL

¿Tenéis alguna amiga embarazada o que acaba de tener un bebé y no sabéis que regalarle o qué detalle tener con ella? Estáis de enhorabuena porque hoy os traemos un tutorial muy sencillo y barato con el que hacer un chupetero original y un cojín sensorial precioso en muy poco tiempo.

 

CÓMO HACER UN CHUPETERO

Este sencillo objeto te ayudará a mantener siempre cerca del bebé el chupete y es perfecto para que no esté siempre por los suelos. Hacer un sujeta chupetes es la mar de sencillo y tan sólo te llevará unos minutos por lo que puedes hacer tantos como conjuntos tenga tu peque.

 

¿Qué vamos a necesitar?

¡Vamos al lío!

El paso número uno es doblar la cinta al bies por la mitad ya que de por si es demasiado larga. Una vez doblada por la mitad tenemos la opción de pegar ambas partes usando pegamento textil o coserlo. Si usamos pegamento textil, es recomendable esperar unos 15 minutos a que se seque.

 

 

 

 

Para continuar, pasamos el extremo derecho del bies por la ranura de la pinza para chupetes y dejando un dedo de distancia, alrededor de unos 2cm, procedemos a pegar ese extremo al bies o a coserlo. Si decidimos pegarlo, podemos asegurar el bies con una pinza de la ropa para que se quede bien pegado.

 

 

El último paso es situar los automáticos o velcro en el otro extremo de la cinta. No importa si ponemos el macho o hembra del broche de presión primero. Cosemos o pegamos una de las partes en el extremo izquierdo, dejando un centímetro de distancia entre la punta del bies. Es importante saber que si decidimos coser, debemos dar un mínimo de 5 puntadas por cada agujero del broche para que quede bien fijo y fuerte. Por último, dejando una distancia de un dedo (2cm) entre ambos partes del automático, colocamos la que nos queda.

 

 

TIP: Si hemos usado pegamento textil, es recomendable seguir usando pegamento textil durante todo el proceso, ya que será más complicado pasar la aguja a través de la tela pegada.

 

¡Listo! Y en menos de 15 minutos, hemos conseguido hacer un chupetero que podemos customizar a nuestro gusto por muy poco dinero. Nosotros hemos usado una cinta al bies, pero las posibilidades son infinitas. Desde cintas de raso o grosgrain hasta cintas estampadas con el motivo que más te guste.

 

CÓMO HACER UN COJÍN SENSORIAL

 

La segunda parte del post trata de cómo hacer un cojín sensorial para bebé. Pero y ¿qué es esto del cojín sensorial? Pues se trata de una pequeña almuhadilla de unos 20x20cm a la que se le añaden diversos materiales desde cintas, cordones, telas, fieltros etc para que el bebé juegue y agudice el sentido del tacto mientras toca o mordisquea. Es una manera sencilla de que se recreen aprendiendo a un coste muy reducido.

 

Materiales para hacer el cojín sensorial

  • Tela infantil
  • Cintas de diferentes materiales, texturas y colores. OJO, no tienen por qué ser todo cintas, pueden ser bies, cintas de raso, goma elástica, cordones etc
  • Tijeras
  • Hilo, aguja y alfileres
  • Pegamento textil
  • Relleno o guata.

 

 

¿Empezamos?

Bien, lo primero que debemos hacer es coger nuestro trozo de tela y cortar dos cuadrados de 20 x 20 cm cada uno. Una vez cortada la tela, empezamos a cortar nuestras cintas o cordones. Lo ideal es unos 20cm de cinta, para que al doblarla y coserla queden 10cm. Ahora viene lo más tedioso, así que tened paciencia.

 

 

 

Enfrentando las caras de la tela (la caras que normalmente están en un color más vivido) procedemos a meter las cintas dobladas en el interior y las aseguramos con alfileres. Para que quede bonito, en este caso es ideal poner 6 cintas en dos lados y las 4 restantes en los otros lados. Aseguramos que queden bien sujetas las piezas a la tela, por lo que puedes hacer algunos pespuntes junto con la tela para que cuando el pequeño estire de ellas no salgan disparadas. Ya solo nos queda realizar la doblez de la tela para ocultar los extremos y coser el perímetro. Recordad dejar una pequeña abertura para darle la vuelta al cojín y poder meter después el relleno.

 

 

 

 

Una vez le damos la vuelta, empezamos a meter el relleno por la abertura que hemos dejado y ya solo necesitamos coser o pegar ese tramo abierto.

 

 

 

¿Qué más elementos podemos incluir en el diseño del cojín sensorial? Si queremos subir un poco la dificultad, podemos añadir fieltro o pelo en una de las caras del cojín. También podemos añadir flecos o pompones ya que normalmente tienen una textura totalmente diferente. Asimismo, podemos incluir botones de diferentes tamaños o rellenar el cojín con bolsas de plástico para que cuando los niños lo cojan, haga ruido.

 

¡Ya tenemos nuestro cojín y chupetero listos! ¿Os ha gustado? ¿A hacer uno os atrevéis? Os animamos a que probéis y nos contéis vuestra esperiencia en comentarios o en nuestras redes sociales como Instagram o Facebook.

 

¡Hasta el próximo tutorial! 😉